A veces...
...conviene dejarlo todo atrás y pensar que ésta será la última vez que nos veremos, porque lo va a ser.
Yo ésto ya lo pensé en su momento (y no hace mucho,me atrevo a contar), y mucha gente debería de pensarlo en algún momento en su vida,cuántos antes,mejor. Que la vida que vivimos ahora no la disfrutamos, nos dedicamos a perderlo en cosas banales que no tienen en muchos casos sentido. Pero que bonito es cuando lo vemos de nuestro lado, que bonito cuando lo mejor es con lo que nos conformamos con tan poquito, con un fin de semana bueno, una borrachera, un polvo, una canción, una historia que contar al día siguiente. Nada más, y en algún caso nada menos.
En todo caso está mal, uno no tiene que emborracharse porque sí, emborracharse debe de ir unido al exceso,no a la costumbre. Ahí la juventud, de muchas generaciones, pero sobretodo de la última, nos hemos centrado en el cómo y no en el qué, pero qué sé yo, sólo soy un crío con cuerpo de grande, y además lo hago prácticamente una vez a la semana,y algunas veces hasta dos o tres.Luego dicen que los fines de semana no se aprovechan jajajajajaja.
Estoy nervioso, ansioso e incluso caótico, tengo ganas de que tenga que hacer algo para que deje de pensar, necesito dejar de pensar un rato, volver a la cruda, absurda y sobretodo, aburrida realidad y hacer algo que no me lleve el alma,pero sólo un rato, ésta vida, a parte de estresante, es apasionante y muy bonita. Doy gracias a Dios y a mi madre por hacerme tan expeditivo, tan curioso y tan nervioso. Pero quiero un segundito de aburrimiento.
Yo ésto ya lo pensé en su momento (y no hace mucho,me atrevo a contar), y mucha gente debería de pensarlo en algún momento en su vida,cuántos antes,mejor. Que la vida que vivimos ahora no la disfrutamos, nos dedicamos a perderlo en cosas banales que no tienen en muchos casos sentido. Pero que bonito es cuando lo vemos de nuestro lado, que bonito cuando lo mejor es con lo que nos conformamos con tan poquito, con un fin de semana bueno, una borrachera, un polvo, una canción, una historia que contar al día siguiente. Nada más, y en algún caso nada menos.
En todo caso está mal, uno no tiene que emborracharse porque sí, emborracharse debe de ir unido al exceso,no a la costumbre. Ahí la juventud, de muchas generaciones, pero sobretodo de la última, nos hemos centrado en el cómo y no en el qué, pero qué sé yo, sólo soy un crío con cuerpo de grande, y además lo hago prácticamente una vez a la semana,y algunas veces hasta dos o tres.Luego dicen que los fines de semana no se aprovechan jajajajajaja.
Estoy nervioso, ansioso e incluso caótico, tengo ganas de que tenga que hacer algo para que deje de pensar, necesito dejar de pensar un rato, volver a la cruda, absurda y sobretodo, aburrida realidad y hacer algo que no me lleve el alma,pero sólo un rato, ésta vida, a parte de estresante, es apasionante y muy bonita. Doy gracias a Dios y a mi madre por hacerme tan expeditivo, tan curioso y tan nervioso. Pero quiero un segundito de aburrimiento.