#CuandoElSolPierdaSuNombre: Una mala idea desde el principio
Cuando buscas en Google mala idea es muy probable que la cuarta foto que veas o el segundo artículo que leas sea referido a Pedro Sánchez. Un partido que se ha demostrado empapado de viejas políticas y dueños "no tan claros", por decirlos suavemente. La casta lo llamaban en PODEMOS, antes de darse cuenta que los indignados no son, ni mucho menos, la mayoría del país.
Pero si me permitís el retroceso en el tiempo y hacer lo que todo español medio puede hacer en la barra de un bar (opinar a toro pasado), vamos a ver que desde el principio el PSOE no quería a Pedro Sanchez, o mejor dicho, los famosos "barones" del PSOE.
Allá por el 2014, dos semanas antes de que un famoso tipo con coleta se adentrara en todas las portadas de los periódicos nacionales, hubo unas elecciones primarias en el PSOE. Los candidatos con más posibilidades para ser secretario general eran Pedro Sanchez, un madrileño que no hacía mucho ruido mediático y quizá por eso se le veía más "de la calle", y Eduardo Madina, víctima de un atentado de ETA y favorito de los barones, ya que era una postura muy de Zapatero... sin ser Zapatero.
Para sorpresa de muchos Madina se comió un colín y Sánchez ganó esas primarias convirtiéndose en el Secretario General más apuesto y jóven del Partido Socialista...pero quizás sólo hubo unidad ese día.
Al día de que el congreso federal y la ejecutiva decidió dar todo el apoyo a Sanchez (pero de cara a la galería) ya había voces discordantes, entre ellas, la ex-ministra Carme Chacón (que nunca entendió que un partido que siempre fue a su aire como el PSC no puede mandar en el PSOE nacional) y el propio Madina, que pensaba que en cuanto Sanchez tocara poder, pondría a los suyos y haría limpieza del PSOE, acrecentando la división entre los barones y el reciente Secretario General... y no se equivocó, ni en el hecho ni en las consecuencias.
Los resultados electorales no han faltado tampoco en este cóctel explosivo que terminó por inclosionar el sábado pasado. El PSOE no ha superado en ningún momento el 25% de los votos ni en las generales, ni en autonómicas o locales en todo el territorio español (cómputo general de los datos). Que en un cómputo de cuatripartidismo pues no es tan malo, pero la historia aquí juega un papel determinantemente funesto. Si pensamos que de cada 5 años de democracia en España el PSOE ha gobernado 3, y que ha llegado a tener 200 diputados, pues esto sabe no a poco, sabe a nada. Ahí ha faltado, por todas las partes. un análisis de que la situación ya no es la que era y que mucho tiene que cambiar el cuento para que esa situación dé la vuelta.
Y por otro lado, una situación que no deja de ser clave, aunque alguna quiera dar otra versión. Susana Díaz. La que para mí lleva siendo la auténtica jefa del PSOE desde mínimo un año. Una defensora de lo suyo; que no lo del contrario de Sánchez, sólo defiende lo suyo.Quizás la responsable de que no hubiera oportunidad de un gobierno de izquierdas PSOE/Podemos allá por el téorico lejano Marzo (que no es tan lejos,estamos hablando de medio año) y la que puso la puntilla cuando empezó a rajar en esa semana en la que sólo le faltaba opinar a Zapatero, que fue moderado y con talante desde la lejania, sin entrar en "fregaos".
Pero si me permitís el retroceso en el tiempo y hacer lo que todo español medio puede hacer en la barra de un bar (opinar a toro pasado), vamos a ver que desde el principio el PSOE no quería a Pedro Sanchez, o mejor dicho, los famosos "barones" del PSOE.
Allá por el 2014, dos semanas antes de que un famoso tipo con coleta se adentrara en todas las portadas de los periódicos nacionales, hubo unas elecciones primarias en el PSOE. Los candidatos con más posibilidades para ser secretario general eran Pedro Sanchez, un madrileño que no hacía mucho ruido mediático y quizá por eso se le veía más "de la calle", y Eduardo Madina, víctima de un atentado de ETA y favorito de los barones, ya que era una postura muy de Zapatero... sin ser Zapatero.
Para sorpresa de muchos Madina se comió un colín y Sánchez ganó esas primarias convirtiéndose en el Secretario General más apuesto y jóven del Partido Socialista...pero quizás sólo hubo unidad ese día.
Al día de que el congreso federal y la ejecutiva decidió dar todo el apoyo a Sanchez (pero de cara a la galería) ya había voces discordantes, entre ellas, la ex-ministra Carme Chacón (que nunca entendió que un partido que siempre fue a su aire como el PSC no puede mandar en el PSOE nacional) y el propio Madina, que pensaba que en cuanto Sanchez tocara poder, pondría a los suyos y haría limpieza del PSOE, acrecentando la división entre los barones y el reciente Secretario General... y no se equivocó, ni en el hecho ni en las consecuencias.
Los resultados electorales no han faltado tampoco en este cóctel explosivo que terminó por inclosionar el sábado pasado. El PSOE no ha superado en ningún momento el 25% de los votos ni en las generales, ni en autonómicas o locales en todo el territorio español (cómputo general de los datos). Que en un cómputo de cuatripartidismo pues no es tan malo, pero la historia aquí juega un papel determinantemente funesto. Si pensamos que de cada 5 años de democracia en España el PSOE ha gobernado 3, y que ha llegado a tener 200 diputados, pues esto sabe no a poco, sabe a nada. Ahí ha faltado, por todas las partes. un análisis de que la situación ya no es la que era y que mucho tiene que cambiar el cuento para que esa situación dé la vuelta.
Y por otro lado, una situación que no deja de ser clave, aunque alguna quiera dar otra versión. Susana Díaz. La que para mí lleva siendo la auténtica jefa del PSOE desde mínimo un año. Una defensora de lo suyo; que no lo del contrario de Sánchez, sólo defiende lo suyo.Quizás la responsable de que no hubiera oportunidad de un gobierno de izquierdas PSOE/Podemos allá por el téorico lejano Marzo (que no es tan lejos,estamos hablando de medio año) y la que puso la puntilla cuando empezó a rajar en esa semana en la que sólo le faltaba opinar a Zapatero, que fue moderado y con talante desde la lejania, sin entrar en "fregaos".